El nombre y apellido son cuestiones sumamente íntimas y supremamente personales. Y esta no es una cuestión sin importancia, no por nada a los abogados nos enseñan que el nombre es propio de la persona, incluso, el elemento sociológico que determina la existencia misma de una persona natural ya que permite atribuirle los derechos subjetivos que le confieren su propia condición de persona. Incluso, a algunos puede parecer extraño que alguien decida cambiar el nombre que le dieron sus padres o el apellido que heredó de estos. Sin embargo, siempre debe primar el derecho al libre desarrollo de la personalidad de cada uno, y eso incluye el derecho a decidir el nombre y apellido con que quiere ser socialmente conocido.

No obstante, si quieres cambiar tu nombre no es algo precisamente sencillo. Tanto el cambio de nombre como el cambio de apellido en Chile requieren una serie de requisitos y causales para que pueda ser posible.

¿A quién va dirigido?

Es un derecho a la libertad personal, ya que se trata de nada menos que el elemento con el cual se hace referencia a nuestra propia persona; y como tal, tenemos el derecho a decidir la forma en que queremos ser conocidos. En especial, cuando el nombre que llevamos está mal escrito, no fue registrado conforme al deseo de los padres, o es especialmente vergonzante y contrario a la moral y orden público.

Hay que tener en cuenta que no es requisito que sean los padres los que realicen el registro civil de un nacimiento. Puede ser cualquiera, normalmente enviado por los padres, que realiza el trámite. Durante la tramitación por confusión puede escribir mal el nombre o dar uno incorrecto.

El cambio de nombre está dirigido a subsanar estos errores, modificar nombres ridículos o que menoscaban la dignidad de la persona; así como cuando una persona es conocida por nombre distinto.

El cambio de nombre y apellido en Chile está dirigido a todas personas mayores de edad, sin causas judiciales pendientes que puedan presentar al menos dos testigos. En el caso del cambio de nombre, puedes cambiarlo 10 años después de cumplida la pena; si la pena fue superior a tres años jamás podrás cambiar el apellido.

Los menores de edad pueden optar a un cambio de nombre y apellido siempre que sean mayores de cinco años.

¿Cómo se realiza el cambio de nombre y apellido?

Para poder optar por un cambio de nombre u apellido, lo primero a tener en cuenta son las causales que nos permiten cambiarlo:

Nombres:

  • Error de escritura.
  • Que sea ridículo, gracioso y menoscabe a la persona.
  • Que el nombre no sea de origen español.
  • Que la persona lleve siendo conocida por cinco años con otro nombre.

Apellidos:

  • Error de escritura.
  • Ridículo y contrario al honor y dignidad o genere algún problema a la persona.
  • Que la persona haya sido conocida durante cinco años con un apellido diferente.
  • Traducir o cambiar un apellido extranjero.
  • No haber sido reconocido por el padre.

En ambos casos, la persona puede solo corregir en atención a la causal de escritura con errores. Cuando el nombre o apellido sea ridículo, escoger uno normal. Cuando el nombre o apellido son extranjeros puede traducirlo o cambiarlo. También puede escogerse libremente un nuevo nombre u apellido cuando la persona es conocida por otro nombre y apellido por cinco años.

El cambio de nombre y apellido por cualquiera de las otras causales es un proceso que se realiza vía judicial. Es un proceso relativamente largo que puede demorar entre seis y ocho meses. En estos casos es encarecidamente recomendable que cuente con la asistencia legal de un abogado especialista en derecho civil.